Ramal y bozal, para el animal.
Bien se está San Pedro en Roma, aunque no coma.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Hablando se entienden los blancos.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Ese es carne de presidio.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Gente pobre no necesita criados.
Sabe más que el tocino rancio.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
El gañán y el gallo, de un año.
De luengas vías, luengas mentiras.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Hacer buenas (o malas) migas.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Hambre matada, comida acabada.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
A quien le dan pan que no coma.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Hombre anciano, juicio sano.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.