Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
De ovejas blancas, nacen corderos negros.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Al asno rudo, aguijón agudo.
La democracia también genera hombres deshonestos
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Antes di que digan.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Esa es carne para los perros.
La población se sentía atemorizada por los vikingos debido a su ferocidad y crueldad.
Hasta los animales se fastidian.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Dura el nombre más que el hombre.
Hombre amañado, para todo es apañado.
De buena harina, buena masa.
Buenas judías la Mancha las cría.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Confía en lo que ves
Sin harina no se camina.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Amistades y tejas, las más viejas.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Cada criatura obra según su natura.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Julio, siega y pon tres cubos.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
El hombre honrado a las diez acostado.
Una rata dentro de una tinaja.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Tierra de roza y coño de moza.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.