Al pan, pan. Al vino, vino.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
A largos días, largos trabajos.
Los bienes son para remediar los males.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
A los enemigos bárreles el camino.
El que habla es el que peca.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Ha de salir la corneja al soto.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Al higo por amigo
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
A causa perdida, mucha palabrería.
Ni llueca eches que pollos saques.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Dios era bueno para negociante.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Al más charrán paga le dan.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
El que paga mal, paga dos veces.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Paciencia, cachaza y mala intención.
El sastre de fama, conoce la trama.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.