En Octubre echa pan y cubre.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Cada día verás quien peque y pague.
Es un pillo de siete suelas.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
Mas vale ser afilador que labrador.
Harina mala, mal pan amasa.
De diestro a diestro, el más presto.
El ojo quiere su parte
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Casado, pero no capado.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Pagan justos por pecadores.
La pizca, bien racionada, que el pisco no pone nada.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Ignorante y burro, todo es uno.
El interés tiene pies y yo también.
Tras cada pregón, azote.
A todo marrano le llega su diciembre.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Para el gusto se hicieron los colores.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Desbarata hasta un balín.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Para darse importancia, dice que viene de Francia.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
A caballo comedor, cabestro corto.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
A mejor cazador se le va la paloma.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.