Abrojos, abren ojos.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
Los enamorados, no ven a los lados.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
De dientes pa'fuera.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Cuidado con la adulación
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
A este son, comen los del ron, ron.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Las paredes oyen.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Las paredes tienen oidos.
Ofrecer el oro y el moro.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Lo barato, sale caro.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Mucho ojo, que la vista erro.
Aire de Levante, agua delante.
El que del campo viene, cenar quiere.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
De lejos parecen y de cerca son.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Hay más días que ollas.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Además de cornudos, apaleados.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
De diestro a diestro, el más presto.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Oir a todos, creer a pocos.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Pa'trás como las del marrano.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
Con chatos, poco o ningún trato.
Riñas de enamorados, amores doblados.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.