El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Como es el padre, así es el hijo.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Reino dividido, reino perdido.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Pajes; mozos y era Perico solo.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Dos capitanes hunden la nave.
Abriles y condes, los más traidores.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Dos fuentes, dos ríos.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Dios habla una lengua extranjera.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
Por sus hechos los conoceréis.
Matar dos pájaros con una piedra.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Papel, testigo fiel.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Yantar sin vino, convite canino.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Gatos, pollos y corderos, de los primeros.
De bajada todos los santos ayudan
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
A quien Dios ama, Dios le llama.