Pecado callado, medio perdonado.
Iguales, como cabo de agujeta.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Comer sin vino, comer canino.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Los celos son el amor propio de la carne
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Juntos pero no revueltos.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Todos son unos, muertos y difuntos.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Todo lo que no es dado es perdido
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Dos capitanes hunden el barco.
El que algo teme, algo debe.
A gran pecado, gran misericordia.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Enero desaloja las camas
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Que mañana hay misa para los sordos.
Como turco en la neblina.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Confesión hecha, penitencia espera.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
A Dios, llamaron tú.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Sigue los impulsos de tu corazón