Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Palabra dada, palabra sagrada.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
La mejor caridad es la justicia para todos
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
A brutos da el juego.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Dios aprieta pero no ahoga.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
El derecho de los pobres no es más que llanto
El buscador es descubridor.
El que evita la tentación, evita el pecado.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Un indio menos, una tortilla mas.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Casa ordenada, casa salvada.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Adulador; él es tu enemigo peor.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.