Hoy no se fía, mañana sí.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
El amor y los celos son compañeros.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
El que no ama, no se desilusiona.
Cada cual mire por su cuchar.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Los cascos salen a la botija.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
El tonto ni de Dios goza.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
Quien destaja no baraja.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Quien escribe mucho desvaría
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
El que se casa, quiere casa.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Orejas de burro.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.