Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Puede uno entender como un ángel y seguirá siendo un demonio.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Limosnero y con garrote.
Guerra avisada no mata soldado.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Detrás de los picos van los chicos.
A mala suerte, envidia fuerte.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
La belleza entra por la boca.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
Padres viejos, hijos huérfanos.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Entre el león y el ratón no cabe comparación.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Bienes y males, a la cara salen.
Cría cuervos y tendrás más.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
Averiguelo, Vargas.