Reyes y mujeres no agradecen.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Dicen que la educación se mama.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Cada uno en su casa es rey.
El mejor espejo es un ojo amigo.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
Estoy hasta las manos.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
El que no pierde, algo gana.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Escucha el silencio... que habla.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
Se llena antes el ojo que el papo.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
¿Mirón y errarla?.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.