Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Moda y fortuna presto se mudan.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Quien escucha, su mal oye.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
El que se apura, poco dura.
No es de hombre prudente nadar contra la corriente.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Más honor que honores.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Abril, uno bueno entre mil.
De ninguno seas muy compañero.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
El hombre más insignificante y débil puede hacer algún daño.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
A los diez años es una maravilla, a los veinte es un genio, y a los treinta una persona común.
Te cierran una puerta y te abren diez.
El que apura su vida, apura su muerte.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.