Quien mucho escucha, su mal oye.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Las novedades son la sal de la vida.
Quien bien quiere, tarde olvida.
El destino baraja, nosotros jugamos.
A dos palabras tres porradas.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Refranes viejos son verdaderos.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Te casaste, te entera.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Los negocios no tienen ocio.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Hablar poquito, y mear clarito.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Barbero, o loco o parlero.
Tras de corneados ? Apaleados.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
Feo, pero con suerte.
Quien bien ata, bien desata.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Muchos pocos hacen un mucho.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Toda virtud está siempre entre dos vicios