Amigos pobres, amigos olvidados
Mujeres y almendras, las que no suenan.
El interés tiene pies y yo también.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Tiempos pasados fueron mejores.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Es demasiado necio para ser loco.
Pronto y bien no hay quien.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Casarás y amansarás.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Más ordinario que una monja en guayos.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Hacer de necesidad virtud.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
El que manda, manda.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
En caso de duda, la más tetuda.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Interés, cuánto vales.
Cuanto menos bulto más claridad.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
La comprensión siempre llega más tarde.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Quien desprecia, comprar quiere.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.