Malo es callar cuando conviene hablar.
En libros hay ciencia ingente, pero poca en nuestra mente.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Hay quien las mata callando.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
El sordo no oye, pero bien que compone.
El que madruga, es sereno.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Se sincero y honesto siempre.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Malos humores salen con buenos sudores.
Puta y chata, con lo segundo basta.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Hasta los animales cuidan sus crías.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
Más vale tuerta que muerta.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Tarea que agrada, presto se acaba.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
A bien se llega quien bien se aconseja.
Cada uno es maestro en su oficio.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Primero son los presentes que los ausentes.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Amigos y libros: pocos y buenos.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama