Hacerte amigo del juez
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Alabar y callar para medrar.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Quien busca, halla.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
El que bien te quiere no te engaña.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Cada uno con su humo.
De padres bocois hijos cubetas.
Más vale despedirse que ser despedido.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
La práctica perfecciona.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Ojo al parche.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
Por sus hechos los conoceréis.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Quien bien quiere, bien obedece.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Jugar a dos barajas.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
El saber no ocupa lugar.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Orden y contraorden, desorden.
Igual con igual va bien cada cual.
De persona palabrera, nunca te creas.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
El buscador es descubridor.
Hablar con bestias es para molestias.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.