Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
El burro busca al otro burro para rascarse.
En el pedir no hay engaño.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Dinero guardado, barco amarrado.
Dios habla una lengua extranjera.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Más aburrido que mico recién cogido.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Es mejor cobrar a que te cobren.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Ir de trapillo.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Miren quién habló, que la casa honró.
El que trae , lleva.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
De broma en broma, la verdad se asoma.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.