Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Vivir es morir lentamente.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Hablar a calzón "quitao".
Para su casa no hay burro flojo.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Abril concluido, invierno ido.
Cien refranes, cien verdades.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
El ojo es más grande que la barriga.
Bien ama quien nunca olvida.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Un indio menos, una tortilla mas.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Torres más altas cayeron.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
Fiar, en Dios y en otro no.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Donde haya legisladores, no faltarán los infractores.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Cada día trae su propio afán.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Toda demasía enfada y hastía.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Cuantos más seamos, más reiremos.