Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Mear sin peer, rara vez.
Idos y muertos, olvidados presto.
Cuenta y razón conserva amistad.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
La ley de Dios no come trampa.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
La más fina mula, patea y recula.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Eso no te lo despinta nadie.
Mano de santo cura como por encanto.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
El mundo es de la gente activa
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Los refranes no engañan a nadie.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Buena, por ventura; mala, por natura.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
El ternero recental no teme al tigre.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Del mal, el menos.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Casa de Dios, casa de tos.