Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Cada uno con su humo.
Burro empinado, por hombres es contado.
Hay de todo en la viña del Señor.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Niño mimado, niño mal educado.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Cuando camines, camina. Cuando comas, simplemente come.
Escatimar y dar a putas.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Sol puesto, obrero suelto.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Cada cual es rey en su casa.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Las palabras no cuestan plata.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Libros y años hacen al hombre sabio.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
A cautela, cautela y media.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
No hay ningún rico que entienda a un pobre.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Un protector es como un manto.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.