Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Chocolate que no tiñe, claro está
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Una sola vez no es costumbre.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
La esperanza mantiene.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
Con el callar, vencerás.
Lo bello es difícil.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Hasta lo que es más perfecto, también tiene su defecto.
A falta de manos, buenos son los pies.
Tropezando se aprende a caminar.
Es mejor sudar que temblar
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Ambicioso subido, pronto caído.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
Nadie toma lo que no le dan.
Conócete a ti mismo.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
Ama profunda y apasionadamente.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Papel, testigo fiel.
El amor refresca como el rocío
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía