Raras veces hay seso en la prosperidad.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Cuentas claras conservan amistades.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Dar limosna no aligera la bolsa
Un indio menos, una tortilla mas.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Persevera y triunfarás.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Cree el fraile que todos son de su aire.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
No juzgues el barco desde tierra
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
De pequeñico se doma al mimbre.
Secreto entre reunión es de mala educación.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
A buen servicio, mal galardón.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Vísteme despacio que estoy de afán.
El que mal vive, poco vive.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
El cobarde vive, el valiente muere.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.