Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Dios no desampara a sus hijos.
Dios castiga, pero no ha palo.
Quien da para recibir no da nada
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Dios castiga sin dar voces.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
La lealtad se paga.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
A persona lisonjera no le des oreja.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Perro pendejo, no va a la gloria.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
La gloria del amante es la persona amada.
El que calla, no dice nada.
Dios es la medida de todas las cosas.
La peor pobreza es tener deudas.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Comer sin vino es miseria o desatino.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
El Rey es poco para su porquero.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
El que camina, no estorba.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Haber sido cocinero antes que fraile.
En lo ajeno, reina la desgracia.