Pobre atestado saca mendrugo.
En invierno y verano la capa en la mano.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Dar de comer al diablo.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
A tres de pelea, enséñales la suela.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
El pan de viaje no hace bulto.
A flores nuevas, afeite perdido.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
La costumbre vence a la ley.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Jamón empezado, pronto mediado.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Fácil es recetar, difícil es curar.
Buen lector, mal escribano.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Mira antes de saltar.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
No hay boda sin tornaboda.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Ajo hervido, ajo perdido.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Conozco al viajero, por las maletas.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Dar patadas de burro.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
El poeta nace y no se hace.
Antes verdugo que ahorcado.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.