Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
No se quiebra por delgado, sino por gordo y mal hilado.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Los duelos con pan son menos.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
Con pelito... no hay delito.
La alegría es gran medicina; pero no se vende en la botica.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
La mujer casta esta siempre acompañada.
El que más chifle, capador.
No somos nadie, y menos en traje de baño.
Pa' bruto no hay que estudiar.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
A quién le dan pan, que llore.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Rodar hacia abajo, no cuesta trabajo; rodar para arriba, eso sí que cuesta fatiga.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Padres viejos, hijos huérfanos.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Para poca salud, más vale morirse.
Jamás se ha quedado el oro de ser robado.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
Madre hay una sola.
Se quedó a vestir santos.
El amor es para los hombres el estado natural del alma
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.