El que las hace, las imagina.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
Obra con amores y no con buenas razones.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Guay del malo y de su día malo.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Ahora al bueno le llaman tonto.
De airado a loco va muy poco.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Cada panadero blasona de sus panes.
El indio no mata, lo que mata es la flecha.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Oír campanas y no saber dónde.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
A lo que se quiere bien, se castiga.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
De cualquier nube sale un chubasco.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
El que asno nace, asno se queda.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
La costumbre vence a la ley.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
No lleves leña al monte.