Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Ni para carga ni para silla.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Si hay armonía en la casa, habrá orden en la nación.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
Todo mono sabe en que palo trepa.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
La muerte tiene las piernas frías.
La lengua larga es señal de mano corta.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
Eres lo que comes.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
A dos puyas no hay toro bravo.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
Amor y muerte, nada más fuerte.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Estas son de mi rodada.
Lento pero seguro.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Si voy, con lo que te doy.
Caballo hermoso, de potro sarnoso.
Le dieron como a violín prestado.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Cada pardal a su espigal.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Buey que rumia, nada le duele.
De poniente, ni viento ni gente.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Las migas son también pan.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
Contigo, pan y cebolla.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace