En gran casa, gran gasto se amasa.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
Te pido hojas y me traes ramas.
De tal árbol tal madera.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Los extremos nunca son buenos.
Hacer el agosto.
Buena crianza no pierde punto.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Qué te crees la última chupada del Mango!
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
No hay primera sin segunda
En el amor solo el principio es divertido
Andarse por las ramas.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Leche y vino, veneno fino.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Hijos casados, duelos doblados.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
La madera que nace para cuñas no admite pulimento.
Me cayó como patada en la guata.
Soñar no cuesta nada.
El burro hablando de olotes.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Nunca anochece donde se ama.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Helada sobre lodo, agua sobre todo.