Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Al mal tiempo, buen paraguas.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
El tiempo es oro.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Hay quien las mata callando.
Ni tiñe ni da color.
No hay tal razón como la del bastón.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
A ruin, ruin y medio.
Todos los oficios son difíciles.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
Los de Morón como son, son.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
El amor enseña a los asnos a bailar
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
A su tiempo maduran las brevas.
Lo que por agua viene por agua se va.
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Ocasión perdida, para siempre ida.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Nadie tira piedras a su propio tejado.