Calza como vistes, o viste como calzas.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Todavía aguas corren profundamente.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Amor forastero, amor pasajero.
Irse por los cerros de Úbeda.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Las botas del diablo no hacen ruido.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
No se pierde lo que se dilata.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Ni es carne, ni es pecao.
Mala cuña es la de la propia madera.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
No necesito tecomates para nadar.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
La iglesia está cerca pero el camino es resbaloso; la taberna está lejos pero se puede andar con cuidado.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Échale guindas al pavo.
El uso es maestro de todo.
Parece hormiga y es avispa.
Agua buena, sin olor, color, ni sabor, y que la vea el sol.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Hacerse de la vista gorda.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama