Bien gobernar y no mucho bailar.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
El hombre es un animal de costumbre.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
De tierra de alacranes, pocos panes.
El hambre es la mejor salsa
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
El que coge la vela es porque es cofrade.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Amor hace la llaga, y él, la sana.
El tiempo no pasa en balde.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Matar pulgas a balazos.
Todo lo que brilla, no es oro.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Genio y figura hasta la sepultura.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Comer arena antes que hacer vileza.
No hay buen tesorero, con sueldo de portero.
Un clavo saca a otro clavo.