No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Son como uña y mugre.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Mano que te da de comer no has de morder.
Lo único permanente es el cambio.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Mas papista que el Papa.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
El agua tiene babosas.
Sal no se cuenta con que es salado.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Hay ropa tendida.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
El que busca, encuentra.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Te quiero Andrés, por el interés.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Los cementerios están llenos de valientes.
Boca ancha, corazón estrecho.
El pleito claro no necesita abogado.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
La muerte es imprevisible.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Abril, siempre fue vil.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Menos perro, menos pulgas.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad