La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
A misa temprano nunca va el amo.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Yegua cansada, prado halla.
Boca abierta, dientes de oro.
La mujer es gente en la letrina.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
¡A darle que es mole de olla!
Ajo dulce ni leño sin humo.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
A dos palabras tres porradas.
Nunca llovió que no se despejara.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Un buen día nunca se olvida.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Santo Tomás, una y no más.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
El tiempo es el mejor consejero
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Vale más el que sabe más.
A consejo de ruin, campana de madera.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
La muerte es puerta de la vida.
El inferior pecha lo que el superior pega.
A llorar al cuartito.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Quien sirve al común, sirve a ningún.
Para bien estar, mucho hay que andar.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.