Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
El gozo en el pozo.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
En cada refrán tienes una verdad.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Boca con boca se desboca.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
El necio o no se casa o se casa mal.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Llevar bien puestos los calzones.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Abrojos, abren ojos.
Más obrar que hablar.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
Para el solano, agua en mano.
A veces se llora de alegría.
De tal colmena tal enjambre.
El perro que raspa,no muerde.
Agarrando aunque sea fallo.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
Parecerse como un huevo a una castaña.
De solo aire no vive nadie.
A tal puta, tal rufián.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
El verano muere siempre ahogado
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
A consejo ido, consejo venido.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Nadie nace maestro.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Amor de lejos, felices los cuatro
Poco y entre zarzas.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.