Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Donde hay carne, hay hermosura.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
La hambre no tiene aguante.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Hacer oídos de mercader.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
El que más hace, menos alcanza.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Quien da el consejo, da el tostón.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Si eres tímido no conseguirás nada bueno ni malo, es decir, nada.
Dos capitanes hunden el barco.
Al roble no le dobles.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Bien guardar no es poco ganar.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
No todo el que llora, de pena llora.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Nadie sabe para quien trabaja.
En cabeza limpia, nunca piojos ha de haber.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Al desnudo, todo le llega menos ropa.
La edad de oro nunca es la presente.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Más chuletas y menos servilletas.
La lluvia solo es un problema si no te quieres mojar.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Más vale estar pelada que amortajada.