El caballo viejo conoce bien el camino.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Por la peana se adora al santo.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
No es lo mismo ser que haber sido.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Quien vale mucho hace mucho.
La buena lectura, alivia la tristura.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
El hambre mató a pocos; la hartura a muchos.
El necio cree que todo lo sabe.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
La reputación dura más que la vida.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Se dice el milagro pero no el santo.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
El dinero ayuda a sopotar la pobreza.