Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
La vida es un soplo.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
La muerte a nadie perdona.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Quien debe y paga, no debe nada.
Malo es quien es bueno por interés.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
La muerte todas las cosas iguala.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Más vale dar que la carga llevar.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
No es bueno quien cree malos a los demas.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Alma sin amor, flor sin olor.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
El éxito sin honor es un fracaso.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Más ordinario que un sicario en un burro.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Nunca cagues más de lo que comes.
Indio comido, puesto al camino.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Las desgracias no vienen solas.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
No siempre llega primero, quien camina más ligero.