Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Hacer de una pulga un elefante.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Nace el pez para nadar, como el topo para minar.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Dibujar una serpiente añadiéndole patas.
Casarse bajo el palo de la escoba
En Mayo crece el tallo.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Si no es gato, es gata.
Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto.
Donde se quita y no se pon, se llega pronto al hondón.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
O Cesar, o mierda.
A pan ajeno, navaja propia.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Meterse en la boca del lobo.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Tronar como un arpa vieja.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Más vale bien amigada que mal casada.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.