A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Hablar más que lora mojada.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Hombre cortés, de todos estimado es.
En toda casa hay muchas mudanzas.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Esto es de rompe y rasga.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
A largos días, largos trabajos.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
El que del campo viene, cenar quiere.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Amar a todos, confiar en nadie.
Quien no llora, no mama!
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Guardas bien y no sabes para quien.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Querer es poder.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
A casa de tu tía, más no cada día.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Libro prestado, libro perdido.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.