Quien hizo una...hace dos
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
A confesión de parte relevo de prueba.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
De diestro a diestro, el más presto.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Buenas razones cautivan los corazones.
Hay que dar para recibir.
De dientes pa'fuera.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Dar al olvido.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
El dolor del viudo es corto pero agudo
La gente discreta, no suelta la jeta.
Hacer de su capa un sayo.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Las cañas se vuelven lanzas.
Necios y gatos son desconfiados.
El hombre propone y Dios dispone.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
O Corte o cortijo.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
A gran culpa, suave comprensión.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.