Boca ancha, corazón estrecho.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Vecinas porque les digo las mentiras.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Si la lengua erró, el corazón no.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Racimo corto, vendimia larga.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
A quien dan, no escoge.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Quien busca, halla.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Gran mal padece quien amores atiende.
Las acciones revelan las pasiones
Tiempos pasados fueron mejores.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Todo tiene un fin.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Ese no es santo de mi devoción.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.