De buena casa, buena brasa.
Estar armado hasta los dientes
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Dar de comer al diablo.
Éramos pocos y parió la abuela.
La adoración es una admiración trascendental
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Barba hundida, hermosura cumplida.
El vino es la leche de los viejos.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Viejos los cerros y reverdecen
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
En casa del herrero, asador de madero.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Ahí está la madre del cordero.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
No hay dicha, sino diligencia.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Abril, lluvias mil.
Las prendas de ropa son alas.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
El que es sabio nunca enceguece.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Ser un mordedor de pilares
Salir del fuego para caer a las brasas.
Alegría y desgracia no son eternas
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Cada ollero alaba su puchero.