De noche madrugan los arrieros.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
La casa esta donde el corazón.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Nunca llovió que no se despejara.
Viejo es Pedro para cabrero.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Más vale que sobre que no que falte.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
El hombre nació para morir, es mortal.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
En la casa del cura siempre hay hartura.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Esa más viejo que Matusalén.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
De suerte contentos, uno de cientos.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Dulce y vino, borracho fino.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
No le pidas peras al olmo.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Burro suelto del amo se ríe.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
El que no se fía, no es de fiar.
El amor es una hierba espontánea
A bestia comedora, piedras en la cebada.