El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
Es puerco de la misma manada.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Juntos pero no revueltos.
Ligero como el ave de San Lucas.
No conviertas en amigo al que has vencido
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
De la esperanza vive el cautivo.
La honestidad es un vestido de oro
Humano es el errar y divino el perdonar.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Sol puesto, obrero suelto.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Hijos y hogar, son la única verdad.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Confesión hecha, penitencia espera.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
A roma va, dinero llevará.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Come santos, caga diablos.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Más perdido que perro en misa.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Amor de lejos, felices los cuatro
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.