Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
El hambre es el mejor cocinero.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Dos capitanes hunden la nave.
El ceremonial es el humo de la amistad
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Criados, enemigos pagados.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
A persona lisonjera no le des oreja.
De padres asientos, hijos taburetes.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
La risa hace buena sangre
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
A borracho fino, primero agua y luego vino.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Reyes y mujeres no agradecen.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
A chico santo, gran vigilia.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
La marcha instruye al asno.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
No solo de pan vive el hombre.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Hombre hablador, nunca hacedor.
A palabra necias, oídos sordos.