¡Se nos creció el enano!
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
El mundo es de los audaces.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
El agua arruina el puente y el vino la mente
A buenas ganas, huelgan las salsas.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
El hablar es plata y el callar es oro.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Picha española no mea sola.
Un yerro, padre es de ciento.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Mallorquina, puta fina
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Ni lava ni presta la batea.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Pa' bruto no hay que estudiar.
Jugar a dos barajas.
Llenarle la cuenca a alguien.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Come, que de lo yuyo comes.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Mal huye quien a casa torna.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Casa vieja todo es goteras.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Suerte, y al toro.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Primero son los presentes que los ausentes.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.