Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Cada fracaso nos hace más listos.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
El borracho fino, después del dulce, vino.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Sacar las castañas del fuego.
Noche toledana. (Irse de farra).
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Después de la victoria, aprieta el casco.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Obediencia es noble ciencia.
No gastés pólvora en chimancos.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Abril, uno bueno entre mil.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
El arroz ya está cocido.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
El que guarda siempre encuentra.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Disfruta solo los placeres del momento.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
En casa del herrero, martillo de palo.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
El que no tranza no avanza.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.