El tiempo es oro, la salud tesoro.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Una gran ciudad es un gran desierto.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
El ojo del amo engorda al caballo.
El que come y canta algún sentido le falta.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Hablar bajo y obrar alto.
Llegar y besar el santo.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
La mujer es gente en la letrina.
Hacer favores, empollar traidores.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Pase mayo, y pase pardo.
Agosto y vendimias no son todos los días.
El que nada no se ahoga.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Come para vivir y bebe para comer.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
El día nunca retrocede de nuevo.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Amor con hambre, no dura.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Justicia y no por mi casa.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
Es pan comido.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Esto está en chino.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.