Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
Jugar al abejón con alguien.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Oro es, lo que oro vale.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Le dieron como a violín prestado.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
El que no cojea, renquea.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Gallo fino no extraña gallinero.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
Lo que va viene.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Quien tiene arte va por todas partes.
No somos ríos, para no volver atrás.
La justicia tiene un largo brazo.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Más puede Dios que el diablo.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Por San Andrés, corderillos tres.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Pan y vino y carne quitan el hambre.