Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Ante Dios, todos somos iguales.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Más vale mendrugo que tarugo.
A otra cosa mariposa.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
El que demonios da, diablos recibe.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
A amo ruin, mozo malsín.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Buey muerto, vaca es.
De tal palo tal astilla.
Quien te quiere, te aporrea.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
En casa del albañil, goteras mil.
Cada cual mire por su cuchar.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Carne en calceta, para quien la meta.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Cuando masques, no chasques.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
A golpe dado no hay quite.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Hambre matada, comida acabada.